Mi hija fue a su primera conferencia de inversores a los tres años, y desde entonces la sigo llevando. En esta columna vemos por qué rodearte de otros inversores, y no solo de gráficos y noticias, puede cambiar la forma en la que piensas sobre el dinero, y por qué elegí que mi hija crezca viendo eso de cerca.
Por Kristin Orman
Mi hija fue a su primera conferencia de Investment U cuando tenía tres años.
Fue en el Ponte Vedra Inn & Club, en Ponte Vedra Beach, Florida.
Obviamente no estaba sentada en primera fila tomando notas sobre acciones que pagan dividendos… pero estaba ahí.
Vio a cientos de personas hablando de mercados, negocios, inversiones y cómo construir riqueza.
Y vio algo más que creo que importa igual: vio a gente entusiasmada por aprender.
Esa es una de las razones por las que la sigo llevando.
Este año, vino conmigo a Investment U en Las Vegas.
Y el próximo marzo, va a volver adonde todo empezó: Ponte Vedra.
Es muy probable que no se acuerde de ni una sola recomendación de acciones que escuche, y está bien, porque lo que espero es que se quede con algo más grande.
La gente con la que nos rodeamos
Dedicamos mucho tiempo a hablar de educación financiera para los niños.
Por lo general, eso significa enseñarles a ahorrar dinero, cuánto cuesta algo o, tal vez, la diferencia entre una acción y un bono.
Todo eso es útil, pero hay algo que muchos padres olvidan: los niños aprenden menos de lo que les explicamos y más de lo que nos ven hacer.
Lo noté de primera mano hace unos meses. Mi hija estaba jugando a la “conferencia” con sus peluches: los alineaba en filas y les preguntaba, con su voz más seria, qué pensaban del mercado. Se había quedado con la idea de cómo funcionaba, sin que yo jamás me hubiera sentado a enseñársela.
Eso coincide con lo que muestra la investigación. Un estudio con más de 1.200 adolescentes encontró que las conversaciones sobre dinero entre padres e hijos fueron el factor más influyente entre todos los hábitos financieros que analizaron los investigadores: más que las lecciones formales, más que la mesada. Otro estudio, con más de 6.000 estadounidenses, encontró que este tipo de modelo parental está vinculado a una mejor educación financiera, mejores hábitos y mayor bienestar, incluso mucho después de llegar a la adultez.
Los niños se dan cuenta de qué hablamos. Se dan cuenta de qué valoramos. Y se dan cuenta de a qué lugares los llevamos.
Esa es una de las principales razones por las que quiero que mi hija esté rodeada de inversores. Quiero que invertir le resulte algo normal: algo que los adultos hacen en voz alta, con curiosidad, no algo que se susurra o se ignora. Quiero que vea que aprender sobre el dinero no termina cuando uno sale del colegio.
Por supuesto, esto no es solo sobre los niños. La gente que nos rodea también importa.
Sal de tu burbuja de inversión
Invertir puede ser sorprendentemente solitario.
La mayor parte del tiempo, eres tú y una pantalla.
Lees las noticias. Miras un gráfico. Estudias los balances de resultados. Decides qué piensas.
Esa independencia es importante, pero también puede generar una burbuja.
Si eres como yo, tiendes a leer las mismas publicaciones, seguir los mismos sectores, usar las mismas estrategias y, a veces, mirar el mercado una y otra vez de la misma manera.
Pero rodearte de otros inversores puede romper ese patrón.
Incluso hay una investigación fascinante que lo respalda. Los economistas Harrison Hong, Jeffrey Kubik y Jeremy Stein estudiaron la relación entre la interacción social y la participación en el mercado de acciones.
Encontraron que los hogares más conectados socialmente tenían muchas más probabilidades de invertir en acciones, incluso después de controlar por variables como el patrimonio, la educación y la tolerancia al riesgo. Otras investigaciones encontraron vínculos similares entre la participación social y la inversión en acciones.
Eso no significa que tengas que comprar una acción solo porque alguien te habló de ella durante un almuerzo.
Es, en realidad, todo lo contrario.
Pero las conversaciones te exponen a ideas nuevas, y esas ideas te dan algo para investigar.
Esa es una de mis cosas favoritas de Investment U, la conferencia que anualmente organizamos en The Oxford Club. Puedes pasar la mañana escuchando a Alexander Green explicar dónde está encontrando valor ahora mismo… escuchar a Marc Lichtenfeld defender una apuesta de ingresos puntual… escuchar a Mark Skousen argumentar que todo el mundo está leyendo mal la economía… y después sentarte a almorzar al lado de un suscriptor que lleva 40 años invirtiendo y tiene una mirada completamente distinta sobre los tres.
Nunca sabes qué conversación te va a hacer pensar distinto sobre algo.
La conversación que todavía recuerda
Hay otra razón por la que Investment U se volvió especial para mí.
En el Investment U del año pasado, mi hija conoció a la hija de un socio del Club.
Se llevaron de maravilla, y todavía habla de ella.
De hecho, una de las cosas que quiere saber sobre la conferencia del año que viene es si su amiga va a estar.
Y eso me encanta.
Porque me recuerda que estos eventos no son solo sobre lo que pasa en el escenario.
Son las conversaciones del desayuno, las preguntas después de una presentación, la gente que conoces en una recepción, la idea que alguien menciona mientras esperas el café.
Y a veces, según parece, son sobre dos niñas haciéndose amigas. Una parte que no puedes recrear mirando un video desde tu casa.
Tres razones por las que este año es distinto
Primero, es solo presencial. No hay transmisión en vivo ni grabación para ver después. La 29ª Conferencia Anual Investment U de The Oxford Club se llevará a cabo del 21 al 24 de marzo de 2027, en el Ponte Vedra Inn & Club, en Ponte Vedra Beach, Florida, y si no estás en la sala, no eres parte de esto.
Segundo, la sala es pequeña. Solo hay 300 lugares disponibles, y Investment U se agota casi todos los años.
Tercero, el precio sube pronto. El 15 de septiembre fue el último día para inscribirse con el precio anticipado (early bird); después de esa fecha, la inscripción aumenta USD 100.
Van a estar casi dos docenas de expertos financieros, cubriendo desde acciones de baja capitalización (small caps) e ingresos hasta inteligencia artificial y el mercado en general. Pero, honestamente, creo que el mayor beneficio pasa entre las sesiones: en el desayuno, después de una presentación, esperando el café. Es meterte en una sala con gente que todavía está buscando su próxima gran idea.
Yo voy a estar ahí.
Y también mi hija. Esta vez va a tener siete años.
Tal vez aprenda algo sobre inversiones. Tal vez solo vuelva a ver a su amiga.
De cualquier manera, me alegra que vaya a estar en la sala.
Kristin Orman
Para Libertad & Riqueza
PD: Puedes ver los precios y formas de inscripción haciendo clic acá: https://theoxfordclub.zohobackstage.com/The2027InvestmentUConference#/
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