Jim Rickards desarma la idea de un yuan respaldado por oro y explica qué busca realmente China con su acumulación récord de oro: blindarse frente a una eventual guerra financiera con Estados Unidos, no reemplazar al dólar.
Por Jim Rickards.
Que China tenga una gran cantidad de oro en su posición de reservas oficiales no es ninguna novedad. Las reservas de oro oficiales chinas vienen subiendo de forma sostenida desde 2009: en ese momento eran 1.054 toneladas métricas; hoy rondan las 2.366 toneladas, un aumento de aproximadamente 124%. Pero esa cifra no cuenta toda la historia.
Las reservas oficiales las reporta el Banco Popular de China (PBOC), el banco central del país. Pero China también podría tener oro a través de otras entidades estatales, incluida la Administración Estatal de Divisas (SAFE). China no es transparente respecto de la magnitud total de sus tenencias de oro. El monto exacto de cualquier oro no reportado es desconocido; puede estimarse a partir de las importaciones desde Suiza vía Hong Kong, pero son cálculos imprecisos.
Una estimación sostiene que la cantidad de “oro oculto” en manos de entidades estatales chinas sería aproximadamente igual a la que reporta públicamente el PBOC. Si esa estimación es correcta, las reservas totales de oro chinas rondarían las 4.700 toneladas, cerca de 58% de las 8.133 toneladas que posee Estados Unidos. Eso convertiría a China en el segundo mayor tenedor soberano de oro del mundo, por delante de potencias como Alemania, Italia y Francia. Aun así, hay que ser cautos: las tenencias oficiales reales podrían ser mayores o menores a esa estimación.
Tanto las reservas oficiales del PBOC como cualquier reserva estatal oculta se suman, además, al oro que poseen de manera privada los ciudadanos chinos, una cifra todavía más difícil de estimar. Es sabido que los ciudadanos indios poseen grandes cantidades de oro en forma privada, con estimaciones que a menudo llegan a decenas de miles de toneladas. China tiene una población de tamaño similar a la de India y una afinidad cultural igual de fuerte por el oro físico. Una estimación de unas 10.000 toneladas métricas en manos privadas de ciudadanos chinos parece razonable, aunque no puede verificarse con precisión.
Bajo cualquier medida, China es una potencia del oro, incluso si sus tenencias oficiales reportadas todavía quedan por debajo de las de Estados Unidos. Pero, ¿qué está haciendo China con ese oro? ¿Cuál es el sentido de semejante acumulación por parte del gobierno chino y su población?
El yuan respaldado por oro es una quimera
Algo que no está sucediendo es la creación de un yuan chino respaldado por oro. China puede tener una cantidad enorme de oro, pero tiene una oferta monetaria todavía más grande que la de Estados Unidos y una carga de deuda enorme si se cuenta la deuda provincial. Tradicionalmente, las tenencias de oro deben representar entre 20% y 40% de la oferta monetaria para generar confianza en un sistema respaldado por oro. Las tenencias reportadas de China están en un porcentaje de un solo dígito bajo respecto de su oferta monetaria. A mi juicio, no habrá un yuan respaldado por oro en el futuro previsible.
La idea de que el yuan chino, respaldado por oro o no, pueda reemplazar al dólar estadounidense como moneda de reserva global también es un despropósito. Las reservas oficiales de divisas no son simplemente pilas de billetes: se mantienen mayormente como valores y depósitos denominados en una moneda, típicamente bonos gubernamentales. En síntesis, no se puede ser una moneda de reserva importante sin mercados financieros lo suficientemente grandes como para absorber el ahorro oficial global. Un mercado de bonos requiere colocadores primarios, un abanico de vencimientos, subastas regulares, instrumentos de cobertura, un gran pool de compradores institucionales y, sobre todo, un fuerte estado de derecho.
China tiene un mercado de bonos grande, pero le falta la profundidad, apertura, convertibilidad y protección legal necesarias para rivalizar con el mercado de bonos del Tesoro estadounidense como base del sistema de reservas global. Le va a llevar años construir un sistema así. Los últimos datos del FMI muestran que el dólar estadounidense representa cerca de 57% de las reservas globales de divisas; el euro, cerca de 20%. El resto (23%) se reparte entre otras monedas, con porciones importantes en libras y yenes, además de dólares australianos y canadienses y francos suizos. La participación china es de apenas 2%.
Seguir el oro, no el yuan
Si un yuan respaldado por oro es una quimera y el yuan como moneda de reserva dominante no tiene despegue por las limitaciones de sus mercados financieros, ¿por qué China compra tanto oro? ¿Cuál es el plan real?
Los grandes bancos chinos recientemente suspendieron o restringieron el trading individual de metales preciosos ligado a la Bolsa de Oro de Shanghái, presentado como una medida de reducción de riesgo. Las restricciones no prohíben la compra ni la tenencia de oro físico a través de fondos por parte de los ciudadanos comunes. En efecto, China está limitando ciertas formas de trading minorista de “oro de papel” mientras permite la acumulación de oro físico.
Hong Kong, además, lanzó en julio de 2026 un nuevo sistema de compensación y liquidación centralizada de oro. Hong Kong tiene un estado de derecho mejor que el de la China continental, aunque está firmemente bajo control del Partido Comunista Chino. Este esquema le da a China mayor flexibilidad para desarrollar el trading y la liquidación de oro por fuera del sistema tradicional dominado por el dólar. Eso no equivale a un yuan respaldado por oro, pero sí reduce la dependencia china de los sistemas de pago denominados en dólares en lo relativo al oro.
China también modificó sus regulaciones de seguros para permitir que diez grandes aseguradoras inviertan en oro, con una exposición limitada al 1% de los activos totales. Dado el tamaño del mercado asegurador chino, incluso ese 1% representa un aumento potencialmente enorme en la demanda de oro. Hong Kong, por su parte, está ampliando su capacidad de almacenamiento físico, con el objetivo de superar las 2.000 toneladas métricas en tres años.
La escotilla de escape dorada de China
Tomadas en conjunto, estas medidas muestran que China —ya el mayor productor de oro del mundo por sus operaciones mineras— está construyendo algo más que una reserva de oro enorme. Se está posicionando como un centro global de trading de oro, con infraestructura para inversión, acumulación minorista, cobertura, importaciones, liquidación, compensación y almacenamiento.
A China no le preocupa la caída del precio del oro en dólares entre enero de 2026 y hoy. La razón es que está en modo de acumulación: cualquier comprador que esté acumulando oro prefiere un precio más bajo por ahora, porque significa conseguir más oro por cada dólar gastado. El resultado llega después, si el precio del oro en dólares se dispara. Quien tenga más oro en ese momento será el gran ganador.
China mira hacia el día en que una confrontación con Estados Unidos podría forzarla a separarse por completo del sistema de pagos en dólares para evitar congelamientos de activos y sanciones financieras. Los responsables de política china observan las sanciones que Estados Unidos le impone a Rusia y a Irán, y sacan sus propias conclusiones. La solución de China frente al caos geopolítico y la guerra financiera es comprar oro físico. A los inversores en Estados Unidos les conviene seguir el mismo camino.
Jim Rickards
Para Libertad & Riqueza






