Tengo un amigo que perdió USD 50.000 en una inversión cripto que ni siquiera entendía, y no es la primera vez que le pasa algo así. Te cuento los dos errores que lo siguen hundiendo, y cómo diversificar tu cartera para nunca terminar como él.
Por Marc Lichtenfeld
Una de mis películas favoritas es “O Brother, Where Art Thou?” de los hermanos Coen. Para mí, es el mejor trabajo de George Clooney y John Goodman. Y el siempre genial John Turturro no decepciona.
En la película, los Soggy Bottom Boys cantan “I Am a Man of Constant Sorrow” (Soy un hombre que vive en una pena constante), que es una historia de desgracias contada por alguien que no logra mantenerse lejos de los problemas.
Hace poco me acordé de la canción cuando pensé en un amigo que no logra mantenerse lejos de los problemas financieros, sobre todo por no saber diversificar su cartera de inversión. Constantemente toma las decisiones equivocadas.
No hablo de comprar acciones tecnológicas cuando debería haber comprado acciones de salud, o de no asignar suficiente a bonos.
Hablo de errores grandes que le costaron muy caro.
Siempre está buscando hacerse rico de un solo golpe. Recuerdo una vez que en 2018 me pidió una sola acción para arreglar sus finanzas.
Spoiler: no se la di. En cambio, le expliqué los conceptos para hacer crecer su dinero de forma segura.
Pero, por supuesto, no me hizo caso.
Una vez me contó que perdió USD 50.000 en una inversión. Eran USD 50.000 más de lo que podía darse el lujo de perder. Era algo cripto medio disparatado que ni siquiera entendía, y perdió toda la inversión en cuestión de meses.
Me dio mucha pena por él. Mi amigo es un buen tipo y cuando tiene dinero, es generoso (probablemente demasiado generoso). Pero sus finanzas fluctúan más que el carácter de Joe Pesci en cualquiera de las películas en las que actuó.
Una y otra vez, cometió dos errores enormes:
- Concentrarse en una sola inversión.
- Invertir más de lo que podía darse el lujo de perder.
Yo atravesé mercados bajistas con tranquilidad invirtiendo en una variedad de sectores y clases de activos, así siempre hay algo que funciona.
Aunque las acciones estén muy abajo, tengo dinero en metales preciosos y renta fija, lo que amortigua un poco los golpes.
También mantengo efectivo a mano para usarlo cuando las acciones caen, así puedo aprovechar los precios más bajos y conseguir retornos fuera de lo común.
Si la mayor parte o todo tu dinero está invertido en un grupo pequeño de inversiones, tienes menos oportunidades de dar con una ganadora.
Además, hay muchas chances de que te pierdas un gran movimiento en algún mercado porque no pudiste destinar efectivo cuando los precios cayeron.
No hay nada de malo en arriesgarte con una operación más riesgosa si puedes soportar que las cosas salgan mal, pero nunca deberías invertir más de lo que puedes permitirte perder, sobre todo en una inversión especulativa.
Y nunca deberías estar en una posición donde, si las cosas salen mal, quedes arruinado o sufras una pérdida de la que sea difícil recuperarte.
En mi caso, recomiendo no invertir más del 4% de tu cartera en una sola posición.
Muchas veces también se puede poner un trailing stop del 25%, que le da a la mayoría de las acciones margen de sobra para moverse y aguantar algún ruido del mercado.
Porque si asignaste 4% a una posición y te saliste con un stop del 25%, tu cartera solo caería 1%.
De una caída del 1% es fácil recuperarse. De una pérdida del 50% o del 100%, no.
Entonces, si tu cartera está demasiado concentrada en pocas inversiones, ponte a diversificar.
Lo bueno de ser inversor hoy es que, con los brokers online, operar suele ser gratis o casi gratis, con lo que no te va a costar nada mover dinero entre distintos activos.
Por último, si no viste O Brother, Where Art Thou? (o incluso si ya la viste), mírala esta semana.
Esa va a ser la tercera mejor recomendación de esta columna.
Marc Lichtenfeld
Para Libertad & Riqueza






