OpenAI dio el vamos a la revolución de la IA con ChatGPT, pero hoy pierde casi USD 3 por cada dólar que factura, sostenida por cientos de millones de usuarios que no pagan un centavo. Te explico por qué Anthropic, con una fracción de esos usuarios, está a punto de dejarla atrás con la IPO más grande de la historia.
Por Chris Cimorelli
NVIDIA anunció la GPU H100 en marzo de 2022.
En ese momento, las acciones tecnológicas estaban en un mercado bajista total. La inflación se disparaba. Acababa de estallar la guerra en Ucrania. Ese mismo mes, la Fed empezó a subir las tasas.
Para octubre, los nuevos chips de NVIDIA entraron en producción plena. Ese mismo mes, terminó el mercado bajista.
Un mes después, OpenAI lanzó ChatGPT (un modelo de lenguaje grande entrenado con más de 10.000 chips de NVIDIA).
Fue un golpe de suerte fuera de serie. En dos meses, el modelo atrajo a 100 millones de usuarios mensuales.
En mayo de este año, esa cifra se disparó a 1.000 millones.
Se trata de la aplicación más rápida de la historia en llegar a esa marca.
Y sin embargo, a pesar de todo esto, OpenAI está perdiendo la carrera de la IA.
A principios de este mes, Sam Altman anunció que OpenAI ya no va a buscar salir a bolsa en 2026. A principios de este año, se esperaba que la compañía saliera a bolsa con una valuación de USD 1 billón.
Mientras tanto, su competidor directo, Anthropic, está planeando una IPO para tan pronto como el próximo mes, que va a valuar a la compañía entre USD 2 y 3 billones. Eso es entre dos y tres veces más que la valuación más alta registrada de OpenAI. También va a ser la IPO más grande de la historia, apenas meses después de la de SpaceX.
Puedes ver sobre eso, acá: https://news.inversorglobal.com/2026/09/riesgo-de-que-la-ia-se-salga-de-control/
OpenAI arrancó la carrera de la IA.
Pero no van a ser los que la terminen.
Estas cuentas no cierran
En 2025, OpenAI gastó cerca de USD 34.000 millones. ¿Ingresos? Apenas USD 13.000 millones. Eso significa que perdieron USD 21.000 millones.
Básicamente, están perdiendo casi USD 3 por cada USD 1 que generan.
No hace falta ser bueno con los números para darse cuenta de que estas cuentas no cierran.
Para enero de 2023, ChatGPT estaba de moda en todos lados: 100 millones de usuarios activos mensuales.
Y las proyecciones para 2026 son todavía peores. Se espera que OpenAI pierda hasta USD 28.000 millones a medida que escalan los costos.
¿Y de dónde vienen esas pérdidas?
La respuesta: probablemente de ti y de mí.
¿Quién paga la cuenta?
No sé si es tu caso, pero yo no pago por ChatGPT. Aun así, lo uso todo el tiempo.
Tengo una cuenta. La abro varias veces por semana. Cada consulta cuesta cerca de 5 centavos en electricidad.
Mil millones de personas usan la plataforma cada mes. Como yo, la mayoría la usa varias veces al mes, incluso varias veces por semana. La persona promedio la usa unas 10 veces por mes, aproximadamente.
50 millones de esos usuarios son clientes que pagan. 50 millones sobre 1.000 millones. Eso significa que el 95% de los usuarios de OpenAI son puros “gorrones”, como yo.
Cuando armas la cuenta…
950 millones de usuarios…
10 veces por mes…
5 centavos por transacción…
Te da un costo de cerca de USD 475 millones por mes. De gente que no genera ni un centavo de ingresos, y manejar estos costos de infraestructura sigue siendo uno de los mayores desafíos operativos de OpenAI.
Calidad. No cantidad.
Mientras tanto, Anthropic tomó un enfoque distinto.
No les importa el volumen. No necesitan tirar una red amplia.
Van detrás de los usuarios que importan.
Solo entre 20 y 50 millones de personas usan Claude (el modelo de lenguaje de Anthropic) cada mes. Esa es una de las razones por las que Anthropic todavía no se volvió un nombre conocido por todos. 20 millones en una población global de 8.000 millones equivale a un margen de error estadístico.
Y sin embargo, esos usuarios valen mucho. Cerca del 13% de sus usuarios paga una suscripción. Eso es casi tres veces mejor que OpenAI.
Y más del 50% de los ingresos vienen de grandes corporaciones. Esto incluye a más del 70% de las empresas del Fortune 500 y a los más de 1.000 clientes corporativos que gastan más de USD 1 millón al año.
Una vez que Anthropic salga a bolsa, va a tener que abrir sus libros para que todos los vean. Salir a bolsa es una señal de confianza. Es evidente que el directorio cree que Wall Street va a ver esa trayectoria y le va a gustar.
Lo que vuelve a poner el foco sobre OpenAI.
De héroe a cero
Mientras Anthropic se prepara para salir a bolsa, OpenAI está postergando su IPO indefinidamente.
Usuarios que no valen nada. Pérdidas alarmantes. Una trayectoria de crecimiento más baja.
Si la empresa se abriera así al escrutinio de Wall Street, la acción caería 80%. Su valuación cercana a USD 1 billón se evaporaría.
Las comparaciones ni siquiera están cerca.
Una empresa se fundó hace más de una década y dijo haber crecido sus ingresos 18% en el segundo trimestre.
La otra se fundó hace apenas cinco años y más que duplicó sus ingresos en el mismo período.
Es una ecuación simple: en esta etapa, si ambas compañías salieran a bolsa, los inversores se desharían de OpenAI para irse a Anthropic.
Y esta ventaja se va a ir acumulando. Una empresa cotizante puede levantar capital fácilmente. Si la empresa sigue creciendo tan rápido como ahora, y de vez en cuando diluye acciones para levantar capital, a los inversores no les va a importar.
Mientras tanto, una corporación privada como OpenAI no tiene la misma ventaja. Enfrenta estándares de crédito más estrictos, costos de financiamiento más altos y menos inversores habilitados. Y los que sí están habilitados probablemente quieran ver algún retorno de su inversión antes de comprar más.
Anthropic ya los superó de un solo salto, y cuando salga a bolsa el próximo mes, va a crear una brecha que OpenAI nunca va a poder cerrar.
No le saques el ojo de encima a Anthropic. Está a punto de convertirse en la empresa de tecnología más importante del mundo. En un año, va a tener el mismo reconocimiento de marca que Palantir y en tres años va a ser tan conocida como Amazon, Microsoft o Meta.
Y en unos meses, podría llegar a ser incluso la empresa más valiosa del mundo.
Chris Cimorelli
Para Libertad & Riqueza





